Para los trabajos prácticos y para llegar al trabajo.
Corremos para empezar una carrera a los 18 y recibirnos antes de los 24.
Para encontrar una pareja y empezar una familia.
Corremos y decimos frases como: "Qué rápido pasa el tiempo"
"No puedo creer que ya estemos a mitad de año".
Corremos sin saber muy bien a dónde, corremos sin saber porqué.
Nos envolvemos en el frenesí de la rutina, de la sociedad, de lo que hay que hacer, sin frenar siquiera un segundo a mirar por dónde estamos yendo. No nos planteamos si ese es el camino que queremos tomar, porque claro, no hay tiempo para eso.
Simplemente seguimos en piloto automático, mientras la vida se nos pasa "volando".
Necesitamos correr cada vez un poco más rápido para llegar.. A dónde? No sabemos, pero no podemos frenar, no podemos permitirnos "perder el tiempo" en analizar y decidir qué es lo que queremos.
Corremos, en general, hacia el mismo lugar al que corren todos.
Nos vendamos los ojos y seguimos corriendo hacia dónde van los demás, para conseguir ese título que quiere nuestra familia, para tener un novio y no ser la única soltera del grupo de amigas.
Corremos porque "la vida nos corre"... y en realidad, los únicos que estamos tan apurados por llegar, somos nosotros.
Estaria bueno sacarse la venda y plantearse si es ahí por donde queremos ir..
Frenar, por el tiempo que nos sea necesario, y mirar alrededor.
Tener la posibilidad de considerar otros caminos, de abrir los ojos y observar todas las opciones que tenemos para elegir.
Darnos TIEMPO, para escucharnos, para conocernos.
Que no se nos pase la vida pensando en "qué hubiese pasado sí..". Hoy tenemos tiempo de abrir los ojos, de mirar todas las opciones, de elegir el camino por el cual queremos seguir.
El tiempo va a seguir transcurriendo, eso no lo podemos revertir, pero lo que sí podemos hacer, es DECIDIR qué hacemos con ese tiempo, y ahí sí, con los ojos bien abiertos y a nuestro propio ritmo, avanzar en esa dirección.




