
Es tan simple ponerse la careta y salir a caminar.. andando por las calles y siguiendo su compás. Bailando al unisono con el mundo que gira a toda velocidad.
Todos usando sus máscaras, ocultando los sentimientos. El mundo va muy rápido y el baile continua. No hay tiempo para hablar, ni tampoco de escuchar. Nada importa, simplemente ser la figura principal.
Pero claro, solo por necesidad es que usamos nuestras caretas.
Para poder seguir el ritmo de esta coreografía, de este alocado mundo, es necesario poner la mejor sonrisa, salir al escenario principal y hacernos parte del baile. Aparentando olvidar las tristezas, los dolores, que no desaparecerán tan solo por ponernos a bailar, y dejando de lado la posibilidad de mostrarnos como somos, ocultándonos.
Estamos acostumbrados a ir a la máxima velocidad, sin darnos lugar a sacarnos la careta y poder expresarnos de verdad.
Dentro de esta coreografía a la que llamamos vida, estamos todos invitados a bailar. Pero con las caretas puestas, se hace difícil disfrutar.
Nos preocupamos tanto por el que dirán, por lo que opinan los demás, que terminamos creyendo que la mejor opción es ocultarnos detrás de la careta, sin mostrar nuestra identidad.
Será por verguenza o falta de confianza en uno mismo, que pensamos que dentro de este baile no podemos mostrarnos tal cual somos y que simplemente debemos sumarnos a la multitud, sin tener la posibilidad de agregar pasos propios ni poner nuestro ritmo particular.
Un baile con caretas puestas, es una coreografía bailada por todos exactamente igual, sin tener distintos gustos, ni colores, sin la posibilidad de diferentes sabores.
Cada uno tiene su propio ritmo y su forma especial de bailar.
Sería lindo movernos todos al compás, girando al ritmo de la vida pero dejando las caretas para poder disfrutar. Mostrando quienes somos en verdad, sin verguenzas, ni prejuicios, porque en esta escena todos tenemos un lugar.
Por eso cuando las luces se enciendan comencemos a bailar. Y siendo auténticos, cada uno sume a este baile de colores, su pequeña particularidad.


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