
Se siente un tanto raro, algo incomodo diría yo.
Un momento en el que conviven la tristeza y la felicidad.
Me gustaría entender como 2 sentimientos tan opuestos pueden presentarse en la misma ocasión.
Hoy, este día especial, siento tanta alegría que me dan ganas de llorar, por todo lo compartido y cada momento vivido. Pero en tanto el llanto me recuerda cada instante, me agarra la nostalgia por lo que vendrá, o mejor dicho
no vendrá. Y sin saber lo que el destino me depara, sufro por lo que
sé que ya no estará, pero entonces decido cambiar ese sentimiento por felicidad, recordando una vez mas y ahí
vuelvo a sonreír. El circulo de mis sentimientos no deja de girar, me marea de emociones y no puedo hacerlo frenar. Porque en cada lágrima que cae, se encuentra una dulce mezcla de dolor y alegría, porque cada memoria que produce satisfacción, se ve combinada con una pizca de dolor.
Presente está la melancolía y me impide disfrutar enteramente, el termino de esta etapa de mi vida. Quisiera esfumar ese sentimiento, aunque sea tan solo un momento. Poder ver lo lindo de todo
lo que queda por transitar y aunque el camino recorrido ya este por finalizar, todavía queda lo mas bello,
el increíble final.
Y se que en esta despedida que esta por llegar, no decimos adiós, tan solo hasta luego.
No serán las mismas circunstancias, tampoco el mismo lugar, pero seremos capaces de recobrar
la magia que juntos pudimos formar, para revivir alguno de los instantes que vivimos tiempo atrás.
Este dolor que hoy me estruja el corazón, lo decido ignorar, yo prefiero la alegría de poder recordar, todo lo que vivimos y toda la felicidad que juntos compartimos. Y sin dejar de lado la nostalgia, puedo decir que ahora solo estoy dispuesta a disfrutar de cada mínimo camino que nos quede por caminar.
El tiempo después dirá, tal vez el destino nos lleve por distintos caminos, eso no lo podemos saber, no por ahora.
Pero si hay algo que estoy segura es que todo esto que viví me da fuerzas para seguir, y sin importar lo que vendrá, ni lo que quede por transitar,
juntos siempre vamos a soñar y si lo deseamos de verdad, haremos el sueño realidad.

Hoy tan solo decido sonreír por
todo esto que me hace feliz.
Ya habrá tiempo para despedidas y hasta luegos, y cuando llegue ese momento (que ya no esta tan lejos), espero poder llorar una vez mas, mezclando en mis lágrimas la nostalgia y la felicidad. Hoy llegó el momento de
empezar a volar, dejaré que el viento me guíe y me ayude a despegar. Conservando las raíces que esta etapa me dejó, saldré en vuelo, a lo alto. Cuando viaje por los aires, volveré la vista atrás y
las huellas del camino aun permanecerán. Ahí es cuando la nostalgia regresara. Y otra lágrima caerá, en el suelo de mi sendero recorrido. Esa lágrima que mojara mis raíces y hará crecer las hojas de mi árbol, ese árbol que esta experiencia me dejó.
Esos arboles que cada uno de nosotros construyó, formando un enorme bosque, lleno de magia y de color.
Y tan solo con mirar lo que fuimos capaces de lograr, hoy me inunda una alegria que estoy segura que siempre permanecerá. Cada momento vivido por siempre perdurara, en mi recuerdo y mi memoria, nunca se borrara.
Sonrío por lo que queda por recorrer, lloro por el final, me alegro por cada recuerdo y me duele lo que ya no estará.
Disfrutemos de lo que queda hasta el mismísimo final, recién ahí digamos hasta luego.
Y si es nuestro deseo encontrarnos en algún otro lugar, en otra circunstancia, cualquiera sea el motivo, cualquiera sea la ocasión, se que lo cumpliremos y nos rencontraremos. Espero no sea mucho el tiempo que haya que esperar, para encontrarnos nuevamente
todos juntos en ese mágico lugar.
Dejo caer la ultima lágrima y sonrío una vez mas, por todo lo que fue, por lo que será. Y aunque se termine este camino, que tanto he disfrutado andar, vendrán nuevos senderos por donde caminar. Y es mi sendero, el que con tantos otros comparte una igualdad, ser parte de
ese bosque mágico, donde juntos aprendimos a volar.