
rodeada de tanta gente, sintiendo tanta soledad.
abrigada por una multitud que me ahoga,
sin dejarme respirar.
una lágrima cae, y un suspiro me invade, mareándome en una nube de pensamientos, de incoherencias. de incomprensión.
de que sirve estar rodeado de tanta gente, si nadie escucha. nadie ve. nadie presta atención.
esa gente que promete estar a tu lado, los que dicen estar ahí para darte una mano. hoy no están cuando mas los necesito.
ni el oído para escuchar, ni palabras para aconsejar, ni brazos para abrazar.
pero para que quiero tus oídos que me escuchen, si fueron tus palabras las que me hirieron. para que quiero tus brazos que me abracen, si fueron tus oídos sordos los que nunca me oyeron.
hoy, prefiero mi soledad, esa en la que no hay ninguna palabra que pueda apuñalarme, ningún oído que pueda hacerse el sordo, ninguna mano que ignore mi pedido de ayuda.
hoy, prefiero tener mi pequeña multitud, aquella llena de gente que yo quiera tener en mi vida. y mejor unos pocos que me sostengan cuando me caigo, a millones que hagan la vista gorda cuando pido una mano.
hoy. elijo a esas personas que sostienen mi mano, esas que no solo forman la multitud, sino que suman sus pequeños actos. esas personas que me sonríen en los días nublados. y que nunca serian culpables de mi llanto.
hoy, decido elegir con quienes quiero compartir mis alegrías, hoy elijo a los que me hacen feliz, y acompañan mis días.
hoy prefiero mas soledad, para poder llenar de a poco esta pequeña multitud, con gente que siempre esta presente, la que escucha, la que entiende y ayuda.
esa gente que no solo es muchedumbre, sino, son los que hacen la diferencia en mi pequeña multitud.

